La violencia contra las mujeres de Taxco incrementó un 20 por ciento, en su mayoría esposas de artesanos: Eva Albavera Viveros

Por: Alejandro Gómez Sotelo.

Por el tema de las apariencias en un pueblo católico y tradicional como es Taxco, la “feminización” de la pobreza y la falta de denuncia, durante la pandemia por el Coronavirus (Covid-19) se incrementó un 20 por ciento la violencia contra las mujeres en su mayoría esposas de artesanos o aquellas dedicadas a la elaboración de joyería, aunado al maltrato psicológico, alertó la presidenta de la Asociación Civil “Equidad y Autonomía en Movimiento”, Eva Albavera Viveros.

Mencionó que el 67 por ciento de las mujeres en el país han sufrido algún tipo de violencia e incluso el Inegi lo registro en su revisión del 2020, mientras que en lo local existe un maltrato psicológico que no se ve pero si se percibe como la imposibilidad de autonomía e independencia de las mujeres, “se vive mucho de las apariencias y no se pueden dejar llevar por una pareja que camina de la mano por las calles y da vueltas en el zócalo y no se sabe que hay detrás cerrando la puerta”.

Albavera Viveros, aceptó la existencia de llamadas y denuncias sobre violencia hacia el género femenino en el número telefónico que puso la Secretaría de la Mujer (Semujer) y a nivel federal, cuya problemática podría ir escalando hasta convertirse en feminicidio en agravio de esposas de artesanos o personas dedicadas a la elaboración de joyería, las cuáles salen de sus casas a entregar sus mercancías y al no recibir sus pagos son agredidas por sus esposos.

“Ellas no son visibilizadas ni tampoco les pagan comisión o por el trabajo realizado en sus talleres artesanales e incluso no tienen capacidad de decidir al interior de sus familias, pero también las mujeres con baja escolaridad son objeto de maltrato físico y psicológico”, comentó la activista feminista, al señalar que esos casos de violencia se dan a la par tanto en la zona urbana como rural del municipio.

Puntualizó que por la falta de denuncia y la “feminización” de la pobreza se complica la atención a los casos de violencia hacia las mujeres en la zona urbana de Taxco, pero cuando escala el nivel de agresión entonces las afectadas se presentan ante las instituciones a exponer sus casos pero no se

atreven a ratificar la denuncia formal y por el contrario se desisten, ante la amenaza de la pareja o ex acompañante y la complicidad de la familia.

“Ahí las familias salen con el que dirán o qué pasará con ellas y que es muy constante en un lugar católico y tradicional como Taxco; les dicen que aunque no les den dinero o las golpeen deben aguantar porque ya están casadas y esa será su cruz”, lamentó Eva Albavera Viveros, al reiterar que en lo local se tienen casos de violencia de una forma muy contenida en agravio de mujeres, donde desafortunadamente la cultura de la denuncia no ha tenido éxito.

Para el caso de las comunidades rurales, agregó la dirigente, las mujeres no acuden a denunciar el maltrato físico y psicológico por distintas circunstancias y son los comisarios quienes intervienen para conciliar los problemas entre parejas, aunque el ilícito se quede sin ser atendido y sancionado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *